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Publicaciones de contabilidad y finanzas


► Entrevista Expansión: La Dirección Financiera Externa

► Management: Head-Renting & Interim Management

Head-Renting es un novedoso servicio de alquiler de directivos (directores) de alto nivel en lugar de contratarlos en plantilla. Con esta nueva fórmula, las empresas consiguen talento directivo de manera flexible y a coste variable. Es decir, se utiliza únicamente una parte del tiempo del directivo ya sean horas al día, a la semana o al mes por tiempo ilimitado.

Head-Renting facilita el acceso a las empresas de directivos de alto nivel a bajo coste. Se trata de subcontratar servicios de dirección en el que las empresas sólo pagan por el valor añadido que reciben. De esta manera, Head-Renting garantiza a las empresas, profesionales con talento y experiencia sin necesidad de procesos de selección previos, sin nóminas y sin costes de la seguridad social.

Ayuda en pequeñas y medianas empresas cuya cuenta de resultados no les permita acceder a profesionales de alto nivel. Head-Renting es la fórmula ideal para emprendedores y start-ups cuya dirección es aún emergente. Ayuda en empresas donde exista una crisis de dirección y se necesite un refuerzo o simplemente, no exista. Incluso, en empresas que precisen de una reorganización interna, optimizar sus sistemas o mejorar sus procesos.

Head-Renting permite una importante reducción de los costes de dirección, que suelen ser una parte cuantiosa de los gastos fijos de las empresas. Permite conseguir directivos con talento y experiencia a bajo coste. Que el directivo se involucre de manera directa por tiempo ilimitado. Liderazgo en el departamento que se le asigne dando soporte al empresario o a la gerencia y permite una visión fresca, objetiva e independiente de la empresa.

En cambio, el Interim Management consiste en subcontratar profesionales de alto nivel de manera limitada en el tiempo, con el propósito de resolver problemas puntuales, situaciones transitorias o dirigir proyectos de gran tamaño. Sin renunciar a ninguna de las ventajas que ofrece Head-Renting.

Pero, ¿por qué pagar ocho horas diarias cuando se puede tener el 100% del talento por una cuarta parte del tiempo y del coste?

JMarin Consulting nace desde el emprendimiento para cubrir las necesidades directivas en las finanzas de las pequeñas y medianas empresas. Por este motivo, nuestra manera de contribuir es mediante Head-Renting y el Interim Management. Tenemos la formación, el talento y la experiencia para la dirección y gestión financiera de su empresa.

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► Dirección Financiera: Los Estados Financieros

Las empresas debido a su frenética actividad generan muchos tipos de información vitales para su buen funcionamiento. Una parte importante de esa información está compuesta por datos que tienen que ver con las finanzas. La información financiera representa la columna vertebral de toda empresa, por este motivo es necesario su constante seguimiento y análisis con el fin de poder detectar los problemas a tiempo y darles la mejor solución.

El director financiero es el responsable de centralizar dicha información cuyo origen, está en las diferentes áreas que componen la empresa como son los departamentos de aprovisionamiento, producción, logística, ventas, administración, etc. Esta función consiste en reunir todos los datos económico-financieros de la empresa y plasmarlos en los estados financieros. El objetivo no es otro que reflejar fielmente la realidad que rodea a la empresa.

Es el director financiero quien reporta directamente los estados financieros a la dirección general. Por este motivo, deben ser completos, precisos y fiables con el fin de elevar al máximo, el grado de acierto a la hora de tomar decisiones por parte de ésta. De lo contrario, el proceso de toma de decisiones podría verse alterado por culpa de una información incompleta o errónea, junto a las graves consecuencias que podrían derivarse.

Los estados financieros representan un argumento muy sólido para aquellas personas que están autorizadas para tomar decisiones en la empresa. Las decisiones empresariales no pueden basarse en la intuición ya que en contadas ocasiones esta fórmula funciona. Decisiones tales como sobrevivir, crecer, consolidarse, deben verse respaldadas por datos económicos y financieros objetivos con el fin de reducir los riesgos y aumentar las posibilidades de éxito.

Los principales requisitos que los estados financieros deben cumplir son tres:

1. Periódicos
Los estados financieros deben realizarse con periodicidad. Según las necesidades de la empresa los intervalos de tiempo transcurridos entre la elaboración de unos estados y otros pueden ser más largos o más cortos, pero en ningún caso debería superar el trimestre ya que cuanto más cortos, más oportunidades para poder detectar, intervenir y solucionar las posibles desviaciones.

2. Comparables
Los estados financieros deben poder compararse entre periodos, con el fin de visualizar la evolución y los cambios experimentados por la empresa a lo largo del tiempo y poder evaluar así el grado de impacto de las decisiones tomadas para conseguir los objetivos fijados.

3. Visuales
Según la dimensión y la complejidad de la empresa, los estados financieros son susceptibles de estudios más concretos mediante ratios y otras fórmulas matemáticas. Por este motivo, deben hacerse visuales por medio de diagramas y gráficos para facilitar su comprensión por parte de las personas a quienes van dirigidos.

No cabe duda, que cuando el director financiero elabora los estados financieros está identificando perfectamente los problemas y los puntos de mejora que la empresa evidencia. Por este motivo, se hace muy necesaria la figura de un experto financiero que aporte su visión personal mediante propuestas de mejora y comentarios personales al respecto. De esta manera, la dirección financiera consigue aportar valor a la gestión empresarial.

En resumen, los estados financieros que en ninguna pyme deberían faltar cada mes y que se muestran a continuación, son el balance de situación, la cuenta de pérdidas y ganancias y la cuenta de resultados analítica.

► Gestión Financiera: La Contabilidad Analítica

La contabilidad analítica o contabilidad de gestión se define como “la rama de la contabilidad general que, mediante la utilización de una metodología, tiene por objeto la captación, medida, valoración y representación de la empresa, para obtener información histórica, explícita y predictiva del estado de sus recursos y de su renta, a fin de servir de instrumento de decisión para todos los partícipes de la empresa”.

La principal característica de la contabilidad analítica es su marcado carácter interno, el cual responde a las normas establecidas por la propia empresa, al contrario que la contabilidad general que responde a las normas mercantiles. Es decir, cada empresa puede utilizar el sistema de contabilidad analítica como mejor le parezca de acuerdo con sus necesidades.

Diseñar un buen sistema de contabilidad analítica es clave para dar respuesta a preguntas como:

a) ¿Qué productos o servicios son rentables para la empresa?
b) ¿Cuánto cuesta cada paso del proceso productivo?
c) ¿Cuánto cuesta un departamento de la empresa?
d) ¿Merece la pena subcontratar una actividad?
e) ¿Deberíamos reducir la plantilla de la empresa?


Por medio de la contabilidad analítica no sólo se puede calcular el coste unitario de un producto o servicio, sino también el número mínimo de unidades a vender o el número mínimo de servicios a prestar, con el fin de cubrir la totalidad de los costes empresariales. Es lo que se conoce, en términos financieros, como umbral de rentabilidad o punto muerto.

En la actualidad, un sistema de contabilidad analítica es el mejor aliado a la hora de adoptar una estrategia de reducción de costes no sólo porque permite ajustar márgenes, sino porque al conocer el umbral de rentabilidad, la empresa puede establecer una política de precios más agresiva que sus competidores proporcionándole una mayor ventaja competitiva.

Al mismo tiempo, la contabilidad analítica proporciona información en tiempo real sobre el valor de los inventarios de materias primas, productos en curso y productos terminados, ofreciendo la posibilidad de determinar el resultado de la empresa de manera diaria ya que no hay que esperar a calcular las variaciones de existencias.

La contabilidad analítica estudia de forma individual cada uno de los centros o áreas que componen la empresa. A su vez, analiza las actividades que allí se desarrollan e informa sobre la eficiencia de cada centro, con especial atención a los centros donde se desarrolla el ciclo de explotación, dejando al descubierto actividades superfluas que no aportan ningún valor.

Permite evaluar de manera objetiva al personal de la empresa en términos de productividad, eficiencia y eficacia. La contabilidad analítica informa de si la empresa está sobre-dimensionada, sub-capacitada o si se debe invertir en un área concreta, pudiéndose llegar a estimar la inversión a realizar.

Permite conocer la marcha de la actividad ya sea una fábrica, un comercio o una empresa que presta servicios. Incluso permite realizar proyecciones según el escenario que se plantee. Decisiones como producir un producto, la posibilidad de abandonarlo, abrir una delegación o incluso cerrarla, son alternativas que pasan por la contabilidad analítica.

La contabilidad analítica se nutre de la contabilidad general y viceversa. Por este motivo, es imprescindible contar en la empresa con un sistema que integre ambas contabilidades y por lo tanto, que enlace la cuenta de resultados analítica con la cuenta de explotación y con el balance de situación.

Para conseguir dichos propósitos, se hace muy necesaria la intervención de un experto financiero que diseñe y gestione un sistema de información contable destinado a cubrir las necesidades de la dirección acerca de la gestión empresarial. Estas funciones corresponden en la empresa al controller de gestión o controller financiero.

► Estrategia Financiera: El Análisis Económico-Financiero

El análisis financiero de una empresa es el resultado de estudiar toda la información que deriva tanto de la dirección financiera como de la gestión contable y que una vez tratada, nos indica cual es la “salud” real de la empresa. Para que el análisis financiero sea útil, debe hacerse a tiempo e ir acompañado de unas medidas correctoras o como mínimo, de una serie de recomendaciones.

Desde el punto de vista del analista financiero, existen tres tipos de empresas:

1. Empresas que no realizan análisis financiero:

La ausencia de un análisis financiero supone para la empresa la pérdida de una ventaja competitiva respecto a sus competidores. Si la dirección de la empresa no analiza su situación y su correspondiente evolución, significa que no podrá detectar los problemas con antelación y no podrá reaccionar ante los cambios. En este caso, las medidas correctoras puede que lleguen demasiado tarde o simplemente, ya no tengan efecto.

Los cuatro errores más comunes que comete la empresa que no realiza un análisis completo de su situación financiera son los siguientes:

- Ampliar su capacidad productiva o invertir en su activo sin tener en cuenta su situación financiera actual y futura.
- Vender a crédito a los clientes sin analizar si los días ofrecidos como crédito comercial son sostenibles e incluso, ofrecer descuentos excesivos para ser más “atractiva” que su competencia.
- Exceder su capacidad máxima de endeudamiento sin importar los riesgos que conlleva y desconocer la rendibilidad que se obtiene con las nuevas adquisiciones.
- Dejar que el nivel de existencias sea demasiado alto respecto a su cifra de negocio y que los saldos de clientes y proveedores sean desproporcionados respecto a su actividad normal.

2. Empresas que realizan análisis financiero pero erróneo:

Existe la posibilidad de hacer un análisis financiero por parte de la dirección de la empresa pero puede que sea erróneo por distintas razones.

En muchas ocasiones, las empresas no llevan su contabilidad al día y a su vez, no someten sus cuentas a ninguna revisión periódica por parte de un experto financiero, por lo que es muy probable que la información financiera incluida en el análisis esté sesgada y no sea representativa de la realidad empresarial. Como es lógico, un análisis financiero que contenga datos erróneos llevará a confusiones y equivocaciones que a largo plazo, harán más difícil o imposible remontar la empresa en caso de recesión.

3. Empresas que realizan análisis financiero pero las medidas correctoras son insuficientes:

Cabe la posibilidad, que la dirección de la empresa diagnostique correctamente y a tiempo, pero las medidas correctoras puede que no sean las adecuadas o se fundamenten, simplemente, en la intuición del empresario como gran negociador o comercial que es. En este caso, las decisiones que se tomen no serán óptimas ya que son subjetivas y se toman como medida de autoprotección en base a unos prejuicios o sencillamente, son para evitar conflictos o traumas dentro de la empresa. En consecuencia, las decisiones a largo plazo se posponen permanentemente y nunca se llevan a cabo.

Desde nuestro punto de vista, el análisis financiero es vital en las empresas con el objetivo de sobrevivir, ser rentables y por supuesto, crecer. No cabe duda, que las decisiones tomadas en el pasado condicionan el presente y que las decisiones que se toman “ahora” condicionan el futuro. Per estos motivos, tendremos un análisis de la situación financiera a corto y otro a largo plazo.

En la actualidad, se hace muy necesaria la figura de un experto financiero que aporte su visión personal mediante el análisis financiero, propuestas de mejora y comentarios personales al respecto. De esta manera, se consigue aportar valor a la gestión empresarial y se maximiza la rentabilidad de la empresa.

Gráficamente, el análisis financiero debe dividirse en dos partes: la económica y la financiera.

Estrategia Financiera: El Análisis Económico-Financiero Estrategia Financiera: El Análisis Económico-Financiero

► Las 10 Claves del Alto Rendimiento Financiero

En toda estrategia se ha de planificar, organizar, ejecutar, controlar y corregir. Por lo tanto, se debe tener en cuenta desde el punto de vista financiero lo siguiente:

  1. Hacer un análisis económico-financiero o complementar el que ya esté realizado, para obtener un punto de partida. E ir comparando los posteriores análisis con este punto de partida a medida que se van tomando decisiones.

  2. Recomendable hacer una valoración de la empresa por los métodos dinámicos y pensando en una futura autofinanciación para reducir el coste del pasivo financiero y para saber cuánto valen realmente las participaciones o acciones de los socios.

  3. Hacer un presupuesto anual por productos, servicios o actividades para estudiar las posibles desviaciones futuras y tomar las medidas correctoras más adecuadas.

  4. Introducir la contabilidad de costes en la empresa ya que así sabremos la rentabilidad por productos, servicios o actividades y podremos establecer estrategias diferenciadoras para cada uno de los productos, servicios o actividades.

  5. Estudiar los períodos medios de maduración para saber el tiempo que tarda la empresa en “hacer dinero”. Con la intención de acortar los mismos para aumentar la tesorería y elevar la rentabilidad de la empresa. Aquí está el punto fuerte de las pymes.

  6. Cumplir con los principales ratios financieros: liquidez, solvencia y endeudamiento. Y establecer los óptimos de rotación de stocks, clientes y proveedores. Para saber la inversión corriente o en capital circulante (inferior a un año) y no tener tensiones de tesorería en un futuro. Así como tener la tesorería mínima para cubrir imprevistos. Tener una previsión de tesorería a tres meses vista, ayuda a anticiparse a los problemas de financiación inmediata.

  7. Estudiar la competencia, el sector y el posionamiento de la empresa respecto a su sector para mejorar su cuota de mercado que se verá reflejado en un aumento de las ventas si se toman las decisiones oportunas.

  8. Incidir en una estrategia de liderazgo en costes y de “pricing” para aumentar márgenes y establecer el precio de venta más adecuado según la competencia, el sector y el posicionamiento de la empresa, con el objetivo de incrementar el beneficio neto de la empresa. La contabilidad de costes es muy útil para conseguir estos objetivos.

  9. Estudio de la financiación ajena (si existe) para obtener apalancamientos. Comprobar que las inversiones ya hechas sean rentables y estudiar alternativas de inversiones donde el rendimiento sea superior a su coste (apalancamiento positivo). Así se incrementa la rentabilidad económica de la empresa y la rentabilidad financiera de los socios.

  10. La empresa debe saber con periodicidad "de dónde viene el dinero" y “a dónde va el dinero" para conocer si la empresa es eficiente e inteligente en las decisiones que toma en su estrategia financiera. Si la empresa decide hacer nuevas inversiones, que las nuevas inversiones no hagan bajar el rendimiento global de la empresa.

De esta manera, contribuimos con la responsabilidad social que tiene cada una de nuestras empresas clientes con su entorno. Por esta razón, nuestra misión es hacerlas crecer, impulsarlas, de manera equilibrada y sostenible en el tiempo. Es nuestro sello de calidad y nuestro valor añadido.

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